CIE de Aluche: Semana Santa de cenáculo y catacumbas

Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche – Madrid
UNA SEMANA SANTA CON SABOR A CENÁCULO Y CATACUMBAS
– 24 a 31 de mar. de 2024 –

Rufino García Antón
Capellán del CIE de Aluche
y Deleg. episcopal de Migraciones

Al comenzar la Semana Santa, nuestro Arzobispo, D. José Cobo, nos ofrecía tres claves para vivir la Semana Santa: adoración y contemplación, implicación y actualización y acortar la pasión y los viacrucis que hay a nuestro alrededor (ver el vídeo en este enlace). Pues bien, con esas tres claves me dispuse a vivir la Semana Santa en el CIE, que tuvo tres momentos: el Domingo de Ramos, el Jueves Santo y el Domingo de Pascua.

Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche - Madrid. UNA SEMANA SANTA CON SABOR A CENÁCULO Y CATACUMBASEn cuanto a la primera clave, siempre recuerdo, cuando voy los jueves a escuchar a quienes quieren hablar conmigo y los domingos a celebrar la Eucaristía, el episodio de la zarza ardiendo y cómo Dios le dice a Moisés que se descalce, porque el sitio que pisa es terreno sagrado (Ex 3, 2-5). No es que el CIE como espacio físico sea un sitio sagrado, más bien al contrario, porque allí las personas están encerradas en contra de su voluntad, pero, precisamente por eso, estas personas encarnan el rostro vivo y sufriente de Cristo hoy y para acercarse a ellas hay que desnudarse y descalzarse interiormente.

Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche - Madrid. UNA SEMANA SANTA CON SABOR A CENÁCULO Y CATACUMBASEn cuanto a la segunda clave, la de la implicación y la actualización, la hemos vivido las personas internas y yo en la celebración de la entrada de Jesús en Jerusalén y en la lectura de la Pasión el Domingo de Ramos, en la celebración de la Última Cena de Jesús y en el lavatorio de los pies el Jueves Santo y en la celebración de la Resurrección de Jesús el Domingo de Pascua. Han sido celebraciones densas e intensas, con sabor a cenáculo y catacumba, en las que, con la sencillez de un ramo de olivo, la humildad de la palangana y la toalla y un sobrio gesto de la paz hemos resaltado la entrada de Jesús en Jerusalén, el amor hecho servicio y la paz que nos trae el Resucitado. Y la mesa del altar con lo imprescindible: un icono de María, una cruz modesta, una vela, el pan y el vino, y la Biblia. Hemos participado en torno a unas veinticinco personas (el Jueves Santo algunas menos) y hemos vivido unas celebraciones verdaderamente actualizadas, porque las personas que hemos estado en ellas no hemos tenido que hacer ningún esfuerzo para actualizarlas; allí se encontraba Jesucristo en medio de nosotros, compartiendo y haciendo suyas nuestra fragilidad, nuestra incertidumbre y nuestra esperanza, sí, nuestra esperanza también. Impresionaba contemplar los rostros atentos, doloridos, dignos y agradecidos de quienes están privados de la libertad exterior, pero poseen los dones más preciados de la fe y de la confianza en Dios y del agradecimiento a quienes, modestamente, intentamos aliviar su sufrimiento. Si tuviera que destacar el gesto que más profundamente me ha impresionado durante estos días, este gesto se realizó el Jueves Santo cuando, por iniciativa de una de las personas participantes en la celebración, no solo les lavé yo los pies a quienes lo desearon, sino que una de ellas me los lavó a mí también. Sin comentarios.

En cuanto a la tercera clave, la de acortar la pasión y los viacrucis que hay a nuestro alrededor, esa es una tarea que se realizó durante estos días allí por el propio dinamismo transformador de lo vivido y celebrado, y es una tarea que estamos llamados a seguir realizando quienes, de una u otra forma, contribuimos a aliviar el dolor y el sufrimiento de quienes padecen una situación de indefensión e incertidumbre, producto de un sistema injusto que construye vallas, muros y centros de internamiento, y es una llamada a aplicarnos en la tarea de construir puentes y espacios de encuentro y de libertad. Es, por tanto, una tarea de acortar la pasión y los viacrucis y, a la vez, de vivir en la dinámica de la Resurrección.

Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche - Madrid. UNA SEMANA SANTA CON SABOR A CENÁCULO Y CATACUMBAS

Estampa que se entregó a todos/as el Jueves Santo

 

Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche - Madrid. UNA SEMANA SANTA CON SABOR A CENÁCULO Y CATACUMBAS

Estampa que se entregó a todos/as el Domingo de Pascua

ESPIRITUALIDAD DE LA ACOGIDA (Rufino Gª Antón)

ESPIRITUALIDAD DE LA ACOGIDA
– Rufino García Antón –
(Delegado episcopal para la Pastoral de la Movilidad Humana)

[Este texto recoge la charla dada el 23.2.23 a los equipos de acogida de las cáritas parroquiales de la zona rural de la Vicaría VIII -Colmenar Viejo-]

Introducción:

Espiritualidad de la acogida. Rufino García Antón. Migraciones.Por espiritualidad entendemos las razones de fondo que dan sentido a lo que hacemos y nos motiva a hacer lo que hacemos. Siendo el quehacer muy importante (”A Dios rogando y con el mazo dando”), tan importante es saber por qué lo hacemos y para qué lo hacemos. En este sentido, la espiritualidad da consistencia a lo que hacemos con la perspectiva de los corredores de fondo que saben que deben entrenarse para una carrera larga, en nuestro caso, un carrera que dura toda la vida. La espiritualidad nos capacita para mantenernos en forma y firmes durante esa carrera, con sus vaivenes, con sus altibajos, con sus dificultades y logros…., pero siempre con la esperanza que alienta nuestro caminar.

En esta reflexión nos estamos refiriendo a la “espiritualidad de la acogida”, es decir, a las motivaciones que alientan ese quehacer tan extraordinario que realizáis en las acogidas de las Cáritas parroquiales y a la forma de situarnos ante las personas que acuden a vuestras acogidas. Seguramente, con cierta frecuencia, os sintáis en la urgencia de dar respuestas concretas ante las situaciones que se os vayan presentando y quizá también con angustia por no saber cómo responder a esas situaciones concretas y no tener las herramientas necesarias para resolver esas situaciones.

La espiritualidad nos ayuda también a saber resituar y redimensionar con paz y paciencia el alcance de nuestras capacidades y posibilidades y también de nuestras limitaciones y fragilidades, con la consciencia de que hacemos lo que podemos y llegamos hasta donde llegamos.

Una última consideración introductoria es que, al hablar de la espiritualidad de la acogida, utilizaré el término acogida en sentido amplio: el de la acogida que ofrecéis en las Cáritas parroquiales, el de la acogida que puede darse en nuestras relaciones personales, el de la acogida que estamos llamados a darnos en nuestras comunidades parroquiales, en la acogida que debemos ofrecer al diferente, etc.

Algunas claves para la espiritualidad de la acogida

 1.- La espiritualidad: capacidad y recurso para la inclusión social

Tomo prestado todo el contenido de este primer apartado de un artículo de Carlos García de Andoin, doctor en Ciencias Políticas y Licenciado en Psicología y en Teología, escrito en la revista Iglesia Viva La espiritualidad: capacidad y recurso para la inclusión social«, 288, octubre-diciembre 2021, pp. 99-106).

Dice lo siguiente:

“La Espiritualidad en la Acción Social no se refiere aquí a esta dimensión desde el punto de vista de las personas voluntarias o profesionales de lo social, sino a la espiritualidad desde el otro lado, el de quienes sufren las diferentes formas de exclusión social. Pensar el lugar de lo espiritual en la Acción Social desde esta óptica no es un reto exclusivo de las entidades de la Iglesia, sino quehacer de todas aquellas entidades de la Acción Social que quieran responder de una forma integral a la persona, a su dignidad y a sus necesidades. Es estrictamente necesario si entendemos los procesos de inclusión desde la perspectiva de las personas, como elemento sustantivo del propio itinerario de inclusión en la sociedad”.

2.- La mirada que acoge y que ve más allá y más adentro

 En negativo, lo formularíamos con esa expresión de que “no hay peor ciego que el que no quiere ver ni peor sordo que el que no quiere oír”.

En positivo, nos fijamos en el valor y en la importancia de la mirada: la mirada real y física, con los ojos de la cara; la mirada del corazón; y la mirada con los ojos de Dios. 

  1. La mirada real y física: es importante mirarnos a la cara y a los ojos cuando nos hablamos. Las miradas dicen mucho, hablan por sí solas. A veces no hace falta hablar.
  2. La mirada del corazón: la mirada que ve desde dentro y mira más adentro, que no se queda en la superficie de lo que ve, sino que escudriña los secretos más íntimos de la persona a la que acogemos y con la que nos encontramos (“el corazón tiene razones que la razón desconoce”, Blas Pascal).
  3. La mirada con los ojos de Dios: Dios nos mira con ojos de misericordia y nos quiere con entrañas de misericordia, tiene un corazón compasivo, no en el sentido en el que a veces se ha utilizado la palabra “compasión” como “lástima”, sino en el de “sufrir con” (referencia a Ex 3, 7-10).

 3.- La escucha atenta y empática que nos coloca en el lugar del otro y de los otros

Nos sirven aquí las mismas consideraciones que hacía en el apartado anterior sobre la mirada que acoge y que ve más adentro: la escucha atenta y real con los oídos (“Dios nos ha dado dos oídos para escuchar y un lengua para habla”); escuchar con los oídos del corazón; y escuchar con los oídos de Dios.

 La escucha atenta y empática nos coloca en el lugar del otro y nos permite conocer e ir más allá de lo que nos dice. A veces nos sucede que estamos oyendo lo que el otro nos dice, pero no le escuchamos; estamos ya pensando en lo que vamos a decirle sin escuchar lo que nos está diciendo. Si no escuchamos, difícilmente vamos a acoger lo que el otro nos está diciendo.

Escuchar así es escuchar con el corazón. Y escuchar así es escuchar como Dios nos escucha, siempre atento a nuestra realidad para acompañarnos en el camino de la vida.

La actitud de la escucha tiene mucho que ver con la actitud contemplativa que, lejos de ser una actitud pasiva, como a veces pudiese pensarse, es una actitud profundamente activa, porque nos lleva a ver a y a escuchar la realidad con los ojos y con los oídos de Dios. Y ese ver y escuchar la realidad con los ojos y con los oídos de Dios nos lleva a comprometernos en la transformación de la realidad a la manera de Dios, con el amor como eje transformador de la realidad.

 4.- La consideración del otro y de los otros como iguales en lo esencial y diferentes en lo secundario

 La espiritualidad de la acogida coloca a la persona en el centro. Y las personas somos iguales en lo fundamental (capacidad de amar, de pensar y de sentir; iguales en dignidad; hijas e hijos del mismo Padre y hermanas y hermanos unos de otros desde una perspectiva creyente) y diferentes en otros muchos aspectos: rasgos físicos, formas de ser y de pensar, pertenecientes a diferentes culturas y países; de diferentes confesiones religiosas y espiritualidades;….. La convivencia es el arte de armonizar lo que nos une y lo que nos diferencia en un proyecto de vida en común a todos los niveles: relaciones interpersonales, vida familiar, vida comunitaria, trabajo en equipo, vida eclesial, vida social, vida en un país, vida en el mundo…… Acogernos unos a otros desde nuestra radical igualdad y desde nuestras diferencias secundarias en clave de enriquecimiento es un elemento fundamental en la espiritualidad de la acogida.

5.- Acompañarnos en el camino de la vida y construir el futuro juntos

  1. Parábola del buen samaritano (Lc 10, 25-37).
  2. Parábola del juicio final (Mt 25, 31-46).
  3. Caminantes de Emaús (Lc 24, 13-35).
  4. La encíclica del Papa Francisco “Fratelli Tutti”.
  5. El lema de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado de este año: “Construir el futuro con los migrantes y refugiados”.
  6. Tiempo de Cuaresma y tiempo del Sínodo (“Ensancha el espacio de tu tienda”).

Somos compañeros de camino que nos acompañamos, nos encontramos y nos acogemos mutuamente.

Eucaristía «Morir de Esperanza» 2021

Eucaristía Morir de Esperanza 2021Coincidiendo con la 107ª Jornada Mundial del Migrante y Refugiado (véase el especial web de la Vicaría de lo social), la Comunidad de Sant’Egidio en Madrid y la Mesa por la Hospitalidad celebramos el Domingo 26 de Septiembre a las 19 h., en la Iglesia Nuestra Señora de las Maravillas, la Eucaristía “Morir de Esperanza”, que estará presidida por el cardenal Osoro, contará con la participación musical del coro de la asociación Karibu.

Esta eucaristía recuerda a quienes han perdido la vida en busca de un futuro mejor, huyendo del hambre y de la guerra. Ante la “globalización de la indiferencia” que provoca que miles de personas, muchos de ellos niños, mueran cada año ahogados en el mar en su intento por llegar a Europa , este recuerdo quiere ser un momento de oración, memoria y compromiso ante el drama provocado por las políticas de fronteras basadas en los muros casi impenetrables. Este año ha sido particularmente duro en la denominada “Ruta Canaria”. Muchas personas han muerto en el océano Atlántico intentando acceder a Europa a través de las costas de las islas canarias. También en otras rutas de la muerte como es el Mediterráneo central. En la liturgia recordaremos sus nombres e historias, con el compromiso de seguir trabajando por el derecho a la vida y el futuro de las personas migrantes y refugiadas.

ENCUENTROS EN LA MOVILIDAD HUMANA 2021 – Materiales

Encuentros en la Movilidad Humana 2021
MATERIALES

Encuentros en la Movilidad Humana 2021Organizados por Cáritas Española, los Encuentros en la Movilidad Humana 2021 se celebraron -en línea- entre el 23 de febrero y el 4 de marzo de este año. Ofrecemos aquí los materiales de las distintas ponencias, paneles, mesas, etc.

ÍNDICE (pulsa en los enlaces para ir a esa parte de la página)

SESIÓN 1. CLAVES PARA SITUARNOS HOY ANTE LA MOVILIDAD HUMANA: Panel.

SESIÓN 2. CLAVES PARA SITUARNOS HOY ANTE LA MOVILIDAD HUMANA: Mesa Redonda.

¿Cuál es la posición de Cáritas ante la realidad de la Movilidad Humana?

Con luces largas: ¿qué retos se plantean en nuestra acción social?

SESIÓN 3. FORMACIÓN JURÍDICA. LAS NUEVAS INSTRUCCIONES DICTADAS POR LA DIRECCIÓN GENERAL DE MIGRACIONES EN 2020

SESIÓN 4, 1ª parte. NUESTRO TRABAJO ABRE CAMINOS. EXPOSICIÓN DE RECURSOS, MATERIALES, Y HERRAMIENTAS.

SESIÓN 4, 2ª parte. NUESTRO TRABAJO ABRE CAMINOS. EXPERIENCIAS Y BUENAS PRÁCTICAS CONFEDERALES.

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SESIÓN 1. CLAVES PARA SITUARNOS HOY ANTE LA MOVILIDAD HUMANA: Panel

Visión regional desde África. Fanny Curet. Programa Regional Movilidad Humana. [Junto al vídeo, ver también el Power Point en este enlace (se abre en otra ventana)]


Visión regional desde Centroamérica. José Luis González. Servicio Jesuita Migrantes. [Junto al vídeo, ver también el Power Point en este enlace (se abre en otra ventana)]


Realidad del tránsito en la Frontera Sur. Alvar Sánchez. Delegación Diocesana de Migraciones de Nador (Marruecos).

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SESIÓN 2. CLAVES PARA SITUARNOS HOY ANTE LA MOVILIDAD HUMANA: Mesa Redonda
Babacar Diakhate (Cáritas Mallorca) – Rosa Prieto (Cáritas Orihuela-Alicante) – Mariano Pérez de Ayala (Cáritas Sevilla) – Ana mª Villariezo (Cáritas Bizkaia)

¿Cuál es la posición de Cáritas ante la realidad de la Movilidad Humana?

¿Es cierto que en Cáritas damos más atención a las personas migrantes que a las locales, incluso sin ser cristianas? ¿Por qué?

«Inmigración sí , pero que sea legal”. ¿Estamos de acuerdo en Cáritas con esa frase?

¿En que medida esta situación que vivimos contribuye a alimentar los miedos y la visión utilitarista de las personas migrantes?

Respuestas a las preguntas de los asistentes.


Con luces largas :¿qué retos se plantean en nuestra acción social?

¿A tu juicio: ¿cuáles son las 3 principales cuestiones a las que Cáritas se enfrenta en estos momentos con relación a la movilidad humana?

Mirando nuestra acción social: ¿qué tenemos que adaptar, mejorar, incorporar para responder mejor a los retos que nos plantean las personas migrantes a las que atendemos.? ¿Qué perfiles de agentes necesitamos?

¿Qué creéis que no estamos sabiendo o pudiendo ofrecer a las personas que llegan a nuestros servicios?

Respuestas a las preguntas de los asistentes.

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SESIÓN 3. FORMACIÓN JURÍDICA. LAS NUEVAS INSTRUCCIONES DICTADAS POR LA DIRECCIÓN GENERAL DE MIGRACIONES EN 2020
Grupo jurídico – Nivel técnico mixto

PowerPoint general sobre esta sesión: pulsa este enlace (se abrirá en otra ventana).

Instrucción 4/2020. Flexibilización de medios suficientes en la tramitación de autorizaciones de residencia por reagrupación familiar.


Instrucción 6/2020 sobre procedimientos iniciados relativos a arraigos sociales en el contexto de la COVID-19.


Instrucción 8/2020 residencia en España de progenitores extranjeros de menores comunitarios o españoles.


Respuestas a las preguntas de los asistentes.

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SESIÓN 4, 1ª parte. NUESTRO TRABAJO ABRE CAMINOS. EXPOSICIÓN DE RECURSOS, MATERIALES, Y HERRAMIENTAS.

Prontuario de actuación para acogidas parroquiales. Pablo Genovés, Vicaría episcopal para el Desarrollo Humano Integral y la Innovación (Madrid)

    • Véase la última edición en esta misma página web: pulsa aquí.
    • O véase lo mismo en la web de la Mesa por la Hospitalidad: pulsa aquí.
    • O léase a continuación:

Materiales sobre irregularidad sobrevenida. Mª José Pérez, equipo de sensibilización de Cáritas Española.


Stop Rumores. Victoria Rubio, Andalucía Acoge.

Es una estrategia de impacto comunicativo y social, que tiene como objetivo luchar, de forma sostenida en el tiempo, contra los rumores y estereotipos negativos que dificultan la convivencia en la diversidad en Andalucía, Melilla y Ceuta.

  • Véanse sus varios recursos y posibilidades, aplicables a muchas situaciones en toda España, en su web.

Guía práctica de legislación de extranjería. Cristina Almeida, Cáritas Salamanca.


La acogida en la Iglesia: una forma de ser y hacer. Jaime Pons, coordinador Hospitalidad del Servicio Jesuita a Migrantes.

Un documento elaborado por la Red eclesial Migrantes con Derechos, formada por Cáritas Española, Justicia y Paz, el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones de la Conferencia Episcopal y la CONFER. El documento brinda claves que inspiren y sirvan para articular posibles prácticas de acogida en escenarios eclesiales.

  • Más información, lectura y descarga del documento y del díptico divulgativo en este enlace.
  • PowePoint explicativo de la herramienta y su proceso de elaboración, en este enlace.

ZAS: Red Vasca Antirrumores. Andrea Ruiz Balzola, Red Vasca Antirrumores.

ZAS! es una red de agentes sociales e institucionales que desarrolla una estrategia de sensibilización social para prevenir la discriminación y la xenofobia, mejorar la convivencia y aprovechar el potencial de la diversidad cultural. Veanse sus varios materiales y recursos en su web.

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SESIÓN 4, 2ª parte. NUESTRO TRABAJO ABRE CAMINOS. EXPERIENCIAS Y BUENAS PRÁCTICAS CONFEDERALES.

¿Cómo acompañamos 3 años de irregularidad administrativa? Elizabet Ureña e Inma Mata, Cáritas Barcelona.


Iniciativa de acogida comunitaria desde el territorio a personas/familias en las lindes del sistema. Rufino García, Delegación episcopal de Movilidad Humana (Madrid).


Nuestra acción diocesana en origen y tránsito. Crisis regional en Venezuela. Suso González, Cáritas Tenerife – Fernando Foncillas, Servicios generales.


Sensibilización e implicación social en el ámbito educativo. Sonia Martínez, Estefanía Solé, Anna Mateus, de Cáritas Lleida.

 

Carta de nuestro arzobispo: Salvar vidas y construir futuro

Carta de nuestro arzobispo
SALVAR VIDAS Y CONSTRUIR FUTURO
– 21 de abril de 2021 –

MIG Niño abrazadoHace unos domingos estuve celebrando la Eucaristía en una parroquia en un barrio con una gran presencia de migrantes, fundamentalmente de Iberoamérica y algunos de África. Prácticamente la totalidad del templo estaba lleno de cristianos de esos lugares. Al finalizar la Misa, me fijé en una cruz de madera sencilla y, en un acto intenso y repleto de emoción, recordé aquella famosa Cruz de Lampedusa, construida con los maderos de una patera naufragada en el mar Mediterráneo. Pensé que esas buenas personas llegaron buscando un futuro mejor para ellas y sus familias. Vi a padres, hijos y abuelos, con todos los riesgos que corrieron hasta llegar aquí y con tantas personas y recuerdos que dejaron en sus países de origen. Y me vino a la mente aquella imagen del Papa Francisco cuando bendijo la Cruz de Lampedusa y nos pidió que la hiciésemos circular por todo el mundo para recordar a los que han perdido la vida en la aventura migratoria y, sobre todo, como llamamiento urgente para evitar la repetición de estas tragedias inasumibles. Al salir saludé a una familia; estaban los padres y cuatro niños, y les dije: «Haced circular vuestra fe en este nuevo ambiente en el que vivís. Mostrad que estáis entre nosotros para buscar un futuro mejor para toda la familia, pero que lo hacéis integrándoos en la comunidad cristiana y que contáis con la vida que os ha regalado Jesucristo».

Al hilo de este encuentro, quiero proponeros que nos hagamos las mismas preguntas que el Papa Francisco pronunció cuando se dirigía a toda Europa para hablar de los migrantes. Nos interpelaba con estas palabras de la Sagrada Escritura: «“¿Dónde está tu hermano?”, la voz de su sangre grita hasta mí, dice Dios. Esta no es una pregunta dirigida a otros, es una pregunta dirigida a mí, a ti, a cada uno de nosotros. Esos hermanos y hermanas nuestras intentaban salir de situaciones difíciles para encontrar un poco de serenidad y de paz; buscaban un puesto mejor para ellos y para sus familias, pero han encontrado la muerte. […] En este mundo de la globalización hemos caído en la globalización de la indiferencia. ¡Nos hemos acostumbrado al sufrimiento del otro, no tiene que ver con nosotros, no nos importa, no nos concierne!».

De acuerdo con Naciones Unidas, en 2020 había 280,6 millones de migrantes internacionales. Estos flujos pueden ser una gran oportunidad y riqueza para nuestra sociedad, pero también plantean interrogantes en las relaciones internacionales, en la gestión de la diversidad dentro de nuestras sociedades y en la manera que tenemos de dar una respuesta clara a las situaciones dramáticas de muchas familias que llaman a nuestras puertas. Las migraciones se han convertido en el rostro humano de la globalización, ¿cómo ha de vivir la Iglesia católica esta realidad?

En la Biblia hay experiencias migratorias, de exilio, de acogida y de hospitalidad. Los textos bíblicos nos presentan al Pueblo de Dios como un pueblo en continuo peregrinaje y a Abrahán, padre de grandes religiones, como un «arameo errante». Desde el comienzo de su pontificado, con palabras y hechos persuasivos, el Papa Francisco ha animado a la Iglesia a acompañar a todas las personas que se ven obligadas a huir de su hogar: estableció la Sección de Migrantes y Refugiados dentro del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, profundamente conmovido por el sufrimiento que la movilidad humana causa, y decidió guiar personalmente esta sección. En España, la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad Humana no cesa de sensibilizarnos, y está la Red Migrantes con Derechos, una respuesta global y coordinada de Iglesia a la realidad de las migraciones y el refugio en nuestro país. En Madrid instauré la Mesa por la Hospitalidad como órgano de coordinación y de concienciación eclesial y social.

En este sentido, es bueno recordar que el Papa Francisco nos pide a toda la Iglesia conjugar cuatro verbos, de los que en otras ocasiones os he hablado: acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes y refugiados.

1. Acoger: abramos nuevos canales humanitarios seguros y legales para los migrantes y los refugiados. Cada uno de nosotros podríamos ser un emigrante. La decisión de migrar debería ser voluntaria. La migración misma debería ser segura, legal y ordenada. En ese sentido, los estados deberían prohibir cualquier forma de expulsión arbitraria y colectiva. Es necesario respetar el principio de no devolución. La Iglesia anima a los estados a adoptar una perspectiva de seguridad nacional que otorgue prioridad a la seguridad de las personas y a los derechos de todas las personas desplazadas que entran en su territorio, asegurándoles el acceso a los servicios básicos, facilitando procesos ágiles de identificación y de admisión a los solicitantes de asilo, y favoreciendo alternativas al internamiento de los extranjeros que intentan entrar en el territorio.

2. Proteger: garanticemos los derechos y la dignidad de los migrantes y de los refugiados. La Iglesia insiste en la necesidad de adoptar un enfoque integral e integrado, que sitúe a la persona humana en el centro, en todas sus dimensiones, con pleno respeto de su dignidad y sus derechos. El enfoque integral sigue siendo, sin lugar a dudas, la mejor manera de identificar y de superar los estereotipos peligrosos, evitando así estigmatizar a un individuo sobre la base de algunos elementos específicos y, en su lugar, tener en cuenta todos los aspectos y las dimensiones fundamentales de la persona entendida en su conjunto. Los migrantes, los solicitantes de asilo y los refugiados deben ser acogidos como seres humanos, respetando plenamente su dignidad y sus derechos, independientemente de su condición migratoria.

3. Promover: favorezcamos el desarrollo humano integral de los migrantes y de los refugiados. La Iglesia desea que los estados promuevan y preserven la integridad y el bienestar de la familia, así como de las personas con necesidades especiales, discapacidad o vulnerabilidad, independientemente de su condición migratoria; al tiempo que se adoptan leyes que faciliten la reunificación familiar, el acceso a la educación especial y a programas específicos para colectivos vulnerables. Animamos a adoptar políticas y prácticas que garanticen la libertad religiosa, en términos de profesión y de práctica, a todos los migrantes y refugiados.

4. Integrar: enriquezcamos a las comunidades mediante una mayor participación de los migrantes y los refugiados. La presencia de migrantes y de refugiados es una oportunidad para ampliar el horizonte humano en clave de integración e interculturalidad. Esto se aplica tanto a quienes son aceptados, que tienen la responsabilidad de respetar los valores, las tradiciones y las leyes de la comunidad que los acoge, como a la población autóctona, que está llamada a reconocer la contribución positiva que cada migrante puede hacer a toda la comunidad. Ambas partes se enriquecen mutuamente gracias a un proceso continuo de interacción y permeabilidad. Se pretende alcanzar la igualdad fundamental desde el respeto a la diferencia. Los desafíos que nos plantea nuestro mundo complejo e interconectado necesitan, hoy más que nunca, respuestas creativas, sostenibles y transformadoras. Desde esta pasión por el ser humano, fecundada por la Pasión del Señor Jesús, visibilizada en la cruz, con el Papa Francisco os digo que no nos dejemos llevar por «la civilización de la indiferencia». No perdamos «la gracia de llorar por la crueldad que hay en el mundo»; salvemos el valor supremo de la hospitalidad, que es fraternidad y que es decir con el Papa Francisco «todos hermanos».

Con gran afecto, os bendice,

+Carlos, Cardenal Osoro Sierra
Arzobispo de Madrid